Paul Lafargue
96 páginas
pvp: 7,69 euros
Esta polémica obra, “una verdadera máquina de guerra contra la sociedad burguesa y capitalista de finales del siglo XIX”, denuncia las “espantosas consecuencias” del trabajo asalariado y del trabajo en general, pero sobre todo del “amor” al trabajo que se ha apoderado de la mente de los propios trabajadores.
Su autor, Paul Lafargue, yerno de Karl Marx, considera que este “dogma” del trabajo significa una pérdida de las perspectivas revolucionarias de la clase obrera y a la vez el obstáculo principal en la lucha por una sociedad distinta, postcapitalista, basada en la plasmación real e institucional del “derecho a la pereza” y en el enriquecimiento personal y social que el ocio, y el cultivo del cuerpo y de la mente que éste permite, procurará a la sociedad liberada del trabajo excesivo.
Para llegar a esa sociedad, el proletariado debe primero tomar conciencia de su fuerza, despreciar “los prejuicios de la moral cristiana, económica y librepensadora” y “retornar a sus instintos naturales”, proclamando los “derechos de la pereza” en vez de los “derechos del trabajo” y los “derechos humanos”.
Jean-Jacques Rousseau
104 páginas
pvp. 7,69 euros
¿Rousseau y la economía política? Esta es quizá la primera pregunta que se formule todo lector al toparse con este texto. Si, además, la curiosidad lograra retenerlo con el fin de hojear ciertas páginas, probablemente la siguiente pregunta fuese: ¿L'Encyclopédie y la economía política? Habría, entonces, indicios más que suficientes para indagar y demorarse en este hito. Esta es precisamente su relevancia: ser punto de inflexión. De ahí que el valor de su gesto resida en medir y poner de manifiesto la madurez histórico-conceptual del término «economía». Como se advertirá, la distinción se presenta para Rousseau como tarea inexorable y, por ello, obvia. He aquí el legado. Lo que tenemos después es, por un lado, «economía doméstica» y, por otro, «economía política». El destino de este discurso se encuentra así cifrado en la maniobra de tener que dividir y adjetivar algo que hasta entonces era uno y simple. Es decir: el punto de partida para Rousseau.


No hay comentarios:
Publicar un comentario