miércoles, 6 de abril de 2011

NOVEDAD "PRE-TEXTOS"

BREVE TEORIA DEL VIAJE Y EL DESIERTO
Cristian Crusat Schretzmeyer

ISBN:978-84-15297-10-9
264 páginas
pvp: 17,30 euros

Breve teoría del viaje y el desierto supone todo un desafío a la mayoría de las convenciones aceptadas en nuestra literatura acerca de cuál ha de ser la naturaleza formal de un relato. Sus seis narraciones se abren a la experiencia completa de lo humano situándonos en cualquier rincón del mundo, desde los áridos paisajes de la costa mediterránea a las páginas del genial escritor serbio Milorad Pavic –he aquí el viaje–. Gracias a una prosa extraordinariamente versátil, a una escritura nómada, que se adapta a los diferentes lugares espirituales, físicos o imaginarios de cada relato y a la frágil individualidad de sus habitantes, Crusat conduce a estos zarandeados personajes ante el abismo de miedos, dudas y deseos que conforman el mundo contemporáneo. Todos ellos aguardan, buscan o exploran la posibilidad de una revelación que no llega a su anestesiado presente, aunque, curiosamente, parecen incapaces de emprender cualquier acción efectiva, a excepción, quizá, de la seductora Lena, que nos escribe desde el mundo flotante de los sueños. Como indica la mística sufí, el alma reclama el cambio y, en consecuencia, la inmovilidad equivale a la lenta muerte que nos acecha por doquier, deslizándose por carreteras secundarias, aparcamientos vacíos u hoteles abarrotados de turistas –y he aquí el desierto de lo real– en los que somos, dichosos o no, prisioneros, de suerte que el destino o la casualidad (un hecho irrelevante, un desmayo en una playa nudista, un accidente de avión que nunca llegó a producirse) sea lo que nos revele, como en una explosión, el auténtico rostro de nuestra soledad.



HISTORIA DE SIMONA
Darío Jaramillo Agudelo

ISBN: 978-84-15297-09-3
Páginas: 192
pvp: 11,53 euros

Simona apareció en mi vida y pasamos las seis semanas que se cuentan en la primera parte de esta historia sin historia, sin paso del tiempo, cada movimiento regido por un solo planeta, una sola estación, una sola unidad de tiempo, el planeta Simona, la estación Simona, el reloj Simona.
Para los calendarios convencionales transcurrieron diez años. Durante ese tiempo sin tiempo, nos veíamos dos, tres, cuatro y más veces en el año. En un lugar u otro, por tres días o por dos meses. Cada vez que nos despedimos, ya sabíamos en donde nos veríamos la próxima vez. No hablábamos de amor. Yo, porque ella no lo mencionaba, ella porque se negaba a creer que aquello era amor. Simona aplicó conmigo su teoría del adulterio, su manual de mujer fatal, su cartilla básica de la adúltera: nunca me presentó a su marido, nunca me invitó a la ciudad en donde viviera, nunca me presentó a sus hijos.

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